SANTO DOMINGO – El caso que mantiene en vilo al sector de Los Guandules ha dado un giro judicial definitivo. Entre acusaciones de «presión mediática» y el dolor de una familia, el juez Rigoberto Sena decidió este viernes enviar a prisión preventiva al Mayor Diego Geraldo Mesa Arismendy, señalado por la muerte de la joven Perla Jokasta Santos Pacheco.
El choque de versiones
La tragedia, ocurrida en la madrugada del 26 de diciembre, se ha convertido en un laberinto legal de dos caras: La versión de la defensa: El abogado Rolando Corniel sostiene que el Mayor actuó bajo un intento de asalto. Según este argumento, la joven habría intentado arrebatarle su arma de reglamento, obligando al oficial a disparar en defensa propia.
La postura de la Fiscalía: El Ministerio Público califica el hecho como un homicidio voluntario, descartando, por el momento, la narrativa del forcejeo y señalando la responsabilidad directa del militar en el uso letal de su arma.
¿Por qué a prisión?
A pesar de que la defensa alegó que las pruebas ya están bajo custodia y no pueden ser alteradas, el magistrado Sena fue tajante. El motivo principal para imponer los tres meses de coerción no fue solo la gravedad del hecho, sino el rango militar del acusado. El tribunal considera que su posición en el Ejército le otorga un poder de influencia que podría contaminar la investigación en curso.
«Los jueces no tienen personalidad, obran por la presión mediática», sentenció el abogado defensor a su salida del tribunal, cuestionando la seguridad jurídica del proceso.