Por: Jenny Javier
Haití atraviesa una profunda crisis caracterizada por la violencia de bandas armadas, el debilitamiento institucional y un colapso humanitario creciente, los grupos armados controlan amplias zonas del territorio, impidiendo la llegada de ayuda y generando lo que algunos expertos califican como una “guerra civil de baja intensidad”.
El presidente dominicano, Luis Abinader, ha llevado este tema a la comunidad internacional, insistiendo en que la solución no puede ser unilateral, sino que requiere un esfuerzo global, ha solicitado misiones multinacionales con estructura de mando reforzada, objetivos claros y apoyo logístico para restablecer la seguridad y garantizar la asistencia humanitaria.
La situación haitiana representa un riesgo regional y subraya la necesidad de una intervención internacional coherente y sostenida que combine seguridad, ayuda humanitaria y fortalecimiento institucional para evitar el colapso total del país.