Santo Domingo, R.D. – Con el firme propósito de romper el silencio y sensibilizar a la sociedad sobre el cuidado de las emociones, se llevó a cabo con éxito la octava edición de la Charla de Salud Mental, bajo el lema «Hablemos Antes de que Sea Tarde: Prevención del Suicidio». El evento, celebrado en el centro comercial Galería 360, se consolidó como un espacio vital de diálogo, aprendizaje y herramientas prácticas para salvar vidas.


La jornada reunió a destacados especialistas que abordaron la problemática desde distintos ángulos urgentes:
Identificación de alertas: La Dra. Francis Baez inició el ciclo con la ponencia «Signos y síntomas de alerta del suicidio», enfatizando cómo la empatía y la observación oportuna son claves para una intervención temprana.
El peligro de las aulas: El psicólogo clínico Briant Taveras expuso sobre «El suicidio por bullying en jóvenes adolescentes», haciendo un llamado enérgico a mejorar la comunicación entre padres y escuelas para detener el acoso escolar.
Escudos emocionales: Por su parte, la psicóloga clínica Rosanny Javier analizó los «Factores de protección frente al suicidio en adolescentes», destacando el rol de la autoestima, la educación emocional y las redes de apoyo familiar.
Un testimonio que inspira El punto más conmovedor de la actividad estuvo a cargo del comunicador Rafael Padilla. A través de su conferencia «La resiliencia y mi experiencia vivida con la depresión», Padilla ofreció un valiente testimonio en primera persona, demostrando que buscar ayuda profesional es un acto de fortaleza y que es posible superar las tormentas más oscuras.
La conducción del evento estuvo en manos de la reconocida comunicadora Arisleyda Villalona (Condesa), quien desde el año 2022 colidera este proyecto junto a Padilla. «Hablar de salud mental es hablar de vida. La prevención comienza con escuchar, comprender y acompañar», puntualizó la presentadora.
Al cierre, los organizadores recordaron que la salud mental no es un asunto individual, sino una responsabilidad compartida entre familias, medios y la sociedad en general. La octava edición concluyó con un mensaje contundente: una conversación sincera o un gesto de apoyo a tiempo pueden cambiar el destino de una persona.