En una medida sin precedentes a nivel estatal, el gobierno de Florida ha comenzado a implementar un programa que permite a ciertos inmigrantes indocumentados regresar voluntariamente a sus países de origen, con los gastos de viaje cubiertos por el propio estado. La iniciativa busca ofrecer una alternativa “humana y ordenada” a la deportación forzada y se presenta como parte de la estrategia migratoria del gobernador Ron DeSantis.
El programa está dirigido a inmigrantes que se encuentran bajo custodia en Florida, sin antecedentes por delitos graves (felonías), y que estén dispuestos a aceptar la salida voluntaria como una forma de evitar procesos migratorios prolongados o la posibilidad de ser enviados a centros de detención de largo plazo. A través de este plan, se les ofrece un boleto de avión en un vuelo comercial directo a su país de origen, como parte de una colaboración entre la Patrulla de Carreteras de Florida y el sector de la Patrulla Fronteriza de Miami.
Un plan piloto único en su tipo
Larry Keefe, director ejecutivo del Consejo Estatal de Aplicación Migratoria, explicó que este programa piloto ha sido diseñado desde hace meses y representa el primero de su clase a nivel nacional. “Queremos ofrecer una alternativa viable, voluntaria y digna para quienes desean regresar por su cuenta y no representan una amenaza para la comunidad”, dijo Keefe.
Aunque hasta ahora se desconocen cifras oficiales sobre cuántos inmigrantes han aceptado esta opción, Keefe adelantó que el piloto ya está en marcha y que los primeros vuelos comenzaron a salir la semana pasada desde el Centro de Detención de los Everglades, operados por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
DeSantis: «Es una alternativa al centro de detención»
El gobernador Ron DeSantis afirmó que este programa brinda a los inmigrantes indocumentados la oportunidad de evitar ser enviados al centro de detención estatal en los Everglades si deciden autodeportarse voluntariamente. «Les estamos dando una salida. Si escogen regresar por su cuenta, pueden evitar la detención», declaró DeSantis, destacando que se trata de una solución práctica para aliviar la presión sobre el sistema de detención del estado.
Florida incluso ha sugerido al gobierno federal que está dispuesta a coordinar vuelos adicionales con recursos estatales para apoyar al sistema migratorio nacional, aunque hasta el momento el Departamento de Seguridad Nacional no ha adoptado esa oferta formalmente.
Críticas y reacciones
Mientras algunos sectores conservadores aplauden la medida por considerarla eficiente, grupos defensores de los derechos de los inmigrantes han mostrado preocupación ante la posibilidad de que las personas acepten la autodeportación sin recibir orientación legal adecuada. “El proceso debe ser verdaderamente voluntario, con garantías legales, y no una forma de presión disfrazada”, advirtió un portavoz del Southern Poverty Law Center.
Por ahora, Florida continúa con su plan, destacando que se trata de un proceso documentado, legal y con acompañamiento cuando es necesario.