Santo Domingo. – Tras la indignación nacional provocada por el violento linchamiento de un chofer en Santiago, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, sentenció este lunes que el Estado no permitirá que continúe el caos protagonizado por una parte de los motociclistas en el país.
Al finalizar la reunión semanal de la Fuerza de Tarea Conjunta en el Palacio de la Policía Nacional, la funcionaria fue enfática al señalar que el comportamiento «salvaje» de muchos conductores de dos ruedas ha rebasado los límites de la convivencia social.
Las tres amenazas de la motocicleta en RD
Raful desglosó por qué el uso irregular de estos vehículos se ha convertido en el principal dolor de cabeza para la seguridad ciudadana, citando tres factores críticos:
Siniestralidad: El 75 % de los accidentes de tránsito en el país involucra motocicletas, la mayoría por violar las normas de seguridad.
Delincuencia: Es el vehículo preferido para la ejecución de robos y asaltos.
Hurto: Se mantiene como uno de los bienes más sustraídos en territorio dominicano.
Más que operativos, un cambio de cultura
Aunque la ministra destacó el éxito en el control de las carreras clandestinas mediante el trabajo conjunto de la Digesett y la Policía Preventiva, insistió en que la solución no es solo policial, sino ética.
«Tenemos que razonar qué tipo de sociedad queremos. Si queremos vivir en la cultura del desorden donde nadie quiera cumplir la ley y se ataca a la autoridad, o en una sociedad con respeto mutuo», reflexionó Raful.
La funcionaria hizo un llamado a la población a no «banalizar» el incumplimiento de las normas y criticó la «sociedad del espectáculo», refiriéndose a quienes prefieren grabar una tragedia con sus teléfonos celulares antes que auxiliar a una víctima.
Finalmente, la ministra aseguró que el crimen de David Carlos Abreu Quesada en Santiago no quedará impune y que la fiscalización se ajustará estrictamente a lo que dictan las leyes vigentes para sacar de las calles el comportamiento temerario.