Una madre hondureña identificada como Melisa Gutiérrez denunció haber sido víctima de una elaborada estafa en Estados Unidos tras pagar $9,000 dólares a un supuesto abogado de inmigración que fingió ser representante de la organización Caridades Católicas. El fraude incluyó la escenificación de una audiencia judicial virtual completa mediante la cual los estafadores simularon un tribunal utilizando vestuarios, escenografía y pelucas.
La víctima, quien llegó a territorio estadounidense hace tres años huyendo de situaciones de violencia que afectaron a su hijo menor de edad, descubrió la falsedad del procedimiento al consultar a un profesional acreditado. En dicho encuentro, las autoridades legales confirmaron que no existía registro de su proceso de asilo y que, por el contrario, pesaba sobre ella una orden activa de deportación.
Detalles del fraude y advertencias institucionales
Simulación judicial: Para mantener el engaño y exigir pagos adicionales incluyendo cobros bajo el pretexto de retroactivos de impuestos, los estafadores organizaron una videollamada donde simularon la presencia de un juez y personal del tribunal en un espacio ambientado.
Aclaración institucional: Caridades Católicas desmintió cualquier vínculo con la persona señalada por la víctima (identificada como Eli Mohaghegh), e informó que han detectado múltiples perfiles falsos en redes sociales que suplantan la identidad de su programa de Servicios Legales de Inmigración.
Alertas para la comunidad: Las organizaciones de asistencia legal reiteraron la importancia de verificar que los asesores estén acreditados por el Departamento de Justicia (DOJ) o posean licencia activa en un colegio de abogados. Asimismo, recordaron que entidades oficiales como USCIS o ICE nunca solicitan pagos mediante transferencias informales, criptomonedas o tarjetas de regalo.
Gutiérrez busca actualmente alternativas legales para apelar la orden de deportación emitida en su ausencia y evitar el retorno a su país de origen.