MADRID.— España se ha transformado este miércoles en la gran platea del planeta para contemplar uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de los últimos años: un eclipse solar de escala global que se extenderá por casi cuatro horas y media (264 minutos).
El fenómeno, cuyo recorrido completo abarca desde las gélidas aguas del mar de Bering hasta adentrarse en el océano Atlántico, ha movilizado a miles de observadores, turistas y residentes que se han lanzado a las costas y puntos elevados para presenciar la alineación cósmica.
Dispositivo de seguridad bajo control
Pese a la masiva afluencia de espectadores en puntos estratégicos como las Islas Baleares, donde playas como El Arenal en Llucmajor (Mallorca) se llenaron de público equipado con protección ocular, las autoridades han reportado tranquilidad.
El operativo de seguridad desplegado por los cuerpos de emergencia y protección civil transcurre sin grandes sobresaltos ni incidencias de gravedad, garantizando el orden en los accesos a las zonas de mayor avistamiento.
El evento consolida a la península e islas como un destino privilegiado para el turismo astronómico en este 2026, congregando tanto a la comunidad científica internacional como a aficionados de todas partes del globo.