En un ataúd dorado y al ritmo de «El muchacho alegre», el líder del CJNG fue sepultado bajo la estricta vigilancia del Ejército y la Guardia Nacional.
El ciclo del capo más buscado de la última década ha cerrado su capítulo final. Entre el lujo desafiante y el estruendo de la banda sinaloense, Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», fue sepultado este lunes en el municipio de Zapopan, Jalisco. El funeral del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no fue solo un acto luctuoso, sino un despliegue de poder vigilado de cerca por las fuerzas federales.
Un funeral entre el oro y el plomo
El féretro, una pieza bañada en color oro, llegó al cementerio Recinto de La Paz escoltado por un convoy que mezclaba carrozas fúnebres con vehículos artillados del Ejército Mexicano. A su entrada, una banda regional rompió el silencio con los acordes de «El muchacho alegre», una de las piezas favoritas en el mundo del narcotráfico para despedir a sus figuras.
El operativo de seguridad fue total:
Perímetro blindado: Ejército, Guardia Nacional y policía estatal custodiaron cada acceso en un radio de 23 kilómetros.
Control de acceso: Militares inspeccionaron cada entrada y salida de la funeraria y el camposanto.
Logística floral: Tres grúas fueron necesarias para transportar las decenas de coronas de flores que inundaron el lugar.
Simbología y mensajes en las flores
El misticismo en torno a la figura de Oseguera Cervantes estuvo presente en los detalles. Entre los cientos de arreglos de rosas blancas y rojas, destacó una enorme figura en forma de gallo, alusión directa a su apodo, «El Señor de los Gallos».
Aunque la mayoría de las ofrendas no tenían remitente visible, una cinta con las siglas «CJNG» dejó claro que la estructura criminal estuvo presente en el último adiós a su fundador, una semana después de haber sido abatido y entregado a sus familiares por la Fiscalía General de la República.
Con el entierro de «El Mencho» en Guadalajara, se abre una etapa de incertidumbre sobre la sucesión en el cártel, mientras el Gobierno de México mantiene la alerta máxima en la zona metropolitana para evitar brotes de violencia tras la caída del capo.