Santo Domingo. – En un paso decisivo hacia la modernización del Estado, el Poder Ejecutivo ha promulgado el Decreto No. 676-25, una normativa que marca el fin de las antiguas «Cartas Compromiso» para dar paso a las nuevas Cartas de Servicios. Esta transformación no es solo de nombre; representa una reforma profunda en la manera en que el Gobierno interactúa, escucha y responde a las necesidades de la gente.
¿Qué cambia con el nuevo Decreto 676-25?
Bajo el liderazgo del Ministerio de Administración Pública (MAP), esta nueva estrategia busca que las instituciones dejen de «prometer» y comiencen a «demostrar» resultados tangibles. Los puntos clave de esta evolución incluyen:
- Enfoque en la Experiencia del Usuario: Ya no se trata solo de cumplir procesos, sino de entender las expectativas reales del ciudadano mediante herramientas que miden su satisfacción y necesidades.
- Adiós a los Archivos Olvidados: Todas las instituciones con Cartas de Servicios aprobadas deberán integrar sus trámites al Catálogo de Servicios del Estado, impulsando la automatización y los servicios en línea.
- Transparencia Total: Se establecen mecanismos más estrictos de monitoreo y evaluación. Las instituciones ahora tienen la obligación de medir su desempeño y rendir cuentas de forma abierta.
- Prioridad según el Impacto: La implementación comenzará en las entidades cuyos servicios tienen mayor demanda ciudadana y relevancia estratégica para el desarrollo del país y la transformación digital.
Un Estado más cercano y confiable
El propósito fundamental de esta reforma es fortalecer el vínculo de confianza entre el Estado y el ciudadano. Al convertir los compromisos en servicios medibles y accesibles, el Gobierno busca garantizar una atención digna, transparente y, sobre todo, eficiente.
Esta actualización deroga los artículos 11 al 14 del antiguo Decreto 211-10, dejando claro que el futuro de la administración pública dominicana es digital, transparente y cien por ciento centrado en las personas.