El sector minero se consolidó como el principal salvavidas fiscal del Gobierno dominicano durante el último año. La presidenta de Barrick Pueblo Viejo, Gisselle Valera, reveló que la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) logró cumplir su meta de recaudación estatal gracias a los aportes de la empresa, que totalizaron la cifra de 649.5 millones de dólares.
Este millonario aporte tributario significó un incremento de 431.4 millones de dólares respecto a lo pagado, impulsado directamente por el repunte internacional en los precios del oro y una optimización en los niveles de eficiencia operativa de la mina ubicada en Sánchez Ramírez.
El motor del Impuesto Sobre la Renta
La relevancia de la multinacional en las arcas públicas quedó evidenciada con un dato contundente: las operaciones de Pueblo Viejo representaron, por sí solas, el 12% de todo el Impuesto Sobre la Renta (ISR) percibido por la DGII.
«Somos un aliado de la República Dominicana. El país se encontró en una situación económicamente difícil y nosotros entramos en ese momento para que se llegaran a las metas», afirmó Valera, quien además confirmó que el Estado solicitó un adelanto de regalía por 150 millones de dólares para estabilizar las finanzas públicas.
Proyecciones récord de cara al cierre de año
El panorama para la recaudación minera sigue apuntando al alza. De acuerdo con las proyecciones de la empresa, el ritmo actual sugiere que se superará el techo fiscal previo.
Pagos ejecutados: A la fecha, Barrick ya ha tributado 350 millones de dólares.
Tendencia: Las estadísticas oficiales de la DGII confirman que, entre enero y mayo, la recaudación por minería alcanzó los 20,266.8 millones de pesos (un aumento absoluto de 8,835.2 millones en comparación con el mismo período del año anterior).
Impacto a largo plazo y seguridad jurídica
Mirando hacia el futuro de la concesión (proyectada hasta el año 2045), Barrick estima que el valor total de las exportaciones rozará los 56,000 millones de dólares, traduciéndose en unos 15,200 millones de dólares directos e indirectos en impuestos para el Estado dominicano, sumado a compras locales por más de 11,900 millones de dólares.
Al ser consultada sobre las recientes reformas e iniciativas impositivas del Poder Ejecutivo, la ejecutiva fue enfática en señalar que para retener y garantizar la inversión extranjera de gran envergadura resulta vital que el país mantenga intactos dos pilares: la seguridad jurídica y la institucionalidad.