El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, deportó a cinco migrantes catalogados como “criminales violentos” hacia Esuatini, África, como parte de su política de expulsión a terceros países, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los deportados procedentes de Vietnam, Jamaica, Cuba, Yemen y Laos habían sido condenados por delitos graves como asesinato y abuso infantil. También se deportaron ocho hombres a Sudán del Sur, tras un fallo de la Corte Suprema que levantó restricciones para enviar migrantes a países sin vínculos directos.
Ni Esuatini ni Sudán del Sur han aclarado públicamente los acuerdos con EE.UU., generando críticas por falta de transparencia. Activistas en Esuatini expresaron preocupación por la posible presión social y económica que podrían provocar estas deportaciones en un país con historial de represión y crisis económica, la administración Trump ha manifestado interés en ampliar estas deportaciones a más naciones africanas a cambio de incentivos diplomáticos.
Fuente: The Associated Press (AP)