Washington, EFE.- El Departamento de Transporte anunció nuevas disposiciones que restringen de manera significativa la obtención de licencias de conducir comerciales para personas nacidas fuera de Estados Unidos, advirtiendo que retendrá fondos destinados a carreteras en los estados que no acaten la medida.
“El sistema de emisión de estas licencias está completamente colapsado”, declaró el secretario de Transporte, Sean Duffy, en rueda de prensa. “Representa una amenaza directa para la seguridad vial y requiere una respuesta inmediata”.
Las llamadas licencias comerciales “no domiciliadas” permitían que individuos que no son ciudadanos estadounidenses ni residentes permanentes obtuvieran permiso para manejar camiones pesados. Esta excepción no aplica a ciudadanos de México o Canadá, quienes cuentan con un proceso aparte.
Con la nueva “regla de emergencia”, que entra en vigor de inmediato, los estados deberán suspender la entrega de estas licencias hasta que puedan ajustarse a los requisitos reforzados. Ahora, los aspirantes deberán presentar un pasaporte vigente y visados laborales específicos; además, las licencias expirarán en un año o en la misma fecha que la autorización de empleo, lo que ocurra primero. Queda prohibida la expedición a personas en situación migratoria irregular.
“Las normativas actuales permiten que choferes inexpertos e incluso peligrosos transiten nuestras carreteras”, señaló Duffy. “Esto significa que, aunque se cumplan las reglas, hay individuos que no deberían estar al volante de un camión y aun así lo están, ocasionando accidentes fatales”.
La medida no invalida las licencias ya otorgadas, aunque Duffy adelantó que evalúan cómo aplicar la norma de forma retroactiva.
El funcionario citó varios siniestros recientes, entre ellos un choque múltiple en Texas ocurrido en marzo, cuando un camionero con licencia no domiciliada no frenó a tiempo, provocando la muerte de cinco personas, el conductor enfrenta ahora 22 cargos, incluido homicidio involuntario.