La escalada bélica en Oriente Medio ha alcanzado un nuevo y devastador nivel. En apenas 72 horas de iniciada la operación conjunta con Israel, denominada «Furia Épica», el Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) reportó haber alcanzado más de 1,700 puntos estratégicos en territorio iraní.
Esta cifra representa un incremento masivo respecto a los 1,250 ataques contabilizados en las primeras 48 horas, marcando una ofensiva sin precedentes que ya ha cobrado la vida del líder supremo, Alí Jameneí, y ha puesto en jaque la infraestructura militar de la República Islámica.
El rugido de los B-52 y la tecnología de precisión
La gran novedad de esta jornada es el despliegue de los emblemáticos bombarderos B-52H, conocidos por su capacidad de carga masiva, que se unen a los sigilosos B-2, drones kamikaze LUCAS y cazas de quinta generación F-35. Según el Centcom, los ataques se han concentrado en:
Centros de mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Silos de misiles balísticos y antibuque.
Capacidades navales, incluyendo buques y submarinos iraníes.
Sistemas de comunicación y defensa aérea integrada.
Un tablero regional en llamas
Mientras Washington utiliza sistemas Patriot y THAAD para frenar las represalias, el costo humano y diplomático sigue subiendo. Irán ha prometido una respuesta «durísima», y los ataques con drones ya han afectado sedes diplomáticas en Arabia Saudí.
Bajas: Se reportan 787 fallecidos en Irán y 6 soldados estadounidenses muertos.
Éxodo diplomático: EE. UU. ha cerrado sus embajadas en Kuwait y Arabia Saudí, instando a sus ciudadanos a abandonar 14 países de la región.
Advertencia de Trump: El presidente estadounidense aseguró que esto es solo el comienzo y que la «gran oleada» de ataques está por venir para desmantelar totalmente el programa nuclear y naval de Irán.