NUEVA YORK – En un ambiente de máxima tensión en el Medio Oriente, el Departamento de Guerra de los Estados Unidos reveló este sábado la identidad de los seis uniformados que perdieron la vida el pasado jueves tras estrellarse su avión KC-135 en territorio iraquí. Las muertes ocurren en el marco de la operación «Furia Épica», la ofensiva conjunta entre EE. UU. e Israel contra Irán iniciada hace apenas unas semanas.
Las víctimas del deber Los fallecidos eran especialistas en reabastecimiento aéreo, una labor crítica para mantener los aviones de combate en el aire. Entre las víctimas se encuentran:
De la Sexta Ala (Base MacDill, Florida): El mayor John A. Klinner (33 años), la capitana Ariana G. Savino (31 años) y la sargento técnica Ashley B. Pruitt (34 años).
De la 121 Ala (Base Rickenbacker, Ohio): El capitán Seth R. Koval (38 años), el capitán Curtis J. Angst (30 años) y el sargento técnico Tyler H. Simmons (28 años).
Guerra de versiones en el aire El Pentágono ha sido tajante al calificar el suceso como un accidente en espacio aéreo aliado, descartando categóricamente el fuego hostil. Sin embargo, la narrativa desde Teherán es diametralmente opuesta.
La Guardia Revolucionaria de Irán asegura que grupos de resistencia impactaron la aeronave con un misil mientras esta surtía de combustible a un avión de combate. Según la versión iraní, el caza receptor logró aterrizar de emergencia, pero el avión cisterna no sobrevivió al impacto.
Un saldo trágico en ascenso Con este incidente, la cifra de militares estadounidenses fallecidos desde que estalló la guerra contra Irán el 28 de febrero se eleva a catorce. El conflicto, que aún no cumple su primer mes, ya ha dejado un rastro de luto que incluye bajas por ataques directos, emergencias médicas y este controvertido desplome en el oeste de Irak.