La líder opositora María Corina Machado logró escapar de Venezuela el lunes por la tarde, atravesando 10 puestos militares disfrazada y usando una peluca, en una operación clandestina para llegar a tiempo a Noruega, donde el miércoles recibiría el Premio Nobel de la Paz por su desafío al régimen autoritario de Nicolás Maduro.
Desde el suburbio de Caracas donde permanecía oculta desde hace un año, Machado emprendió un recorrido de alto riesgo hacia un poblado pesquero en la costa, donde una lancha la esperaba para llevarla hasta una embarcación con destino a Curazao, y de allí tomar un vuelo privado hacia Europa.


Durante 10 horas tensas, Machado y las dos personas que la acompañaban se enfrentaron a múltiples retenes militares, eludiendo la captura en cada uno de ellos, según una persona cercana a la operación. El escape, planificado durante aproximadamente dos meses, fue ejecutado por una red venezolana que ha ayudado a otras personas a huir del país.
El grupo incluso realizó una llamada clave al Ejército de Estados Unidos, advirtiendo sobre la identidad de los ocupantes de la nave para evitar un posible ataque aéreo como los que han destruido más de 20 embarcaciones similares en los últimos tres meses, dejando más de 80 muertos.
Machado ha prometido que regresará a Venezuela, donde enfrenta riesgo de arresto y enjuiciamiento.
No es la primera vez que sale del país de manera clandestina: la misma fuente asegura que ha realizado viajes secretos a Colombia para reunirse con el entonces presidente Iván Duque, uno de sus principales aliados políticos, utilizando métodos similares para entrar y salir sin ser detectada.