CTE: La enfermedad silenciosa que sacude a la NFL y no tiene cura ni tratamiento definitivo.

Karolina Martinez
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Por: Karolina Martinez.-

La Encefalopatía Traumática Crónica (CTE, por sus siglas en inglés) se ha convertido en una sombra persistente que persigue a muchos exjugadores de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), una enfermedad cerebral degenerativa, silenciosa pero devastadora, que ha cobrado notoriedad por su relación directa con los golpes repetitivos en la cabeza que reciben los atletas durante su carrera.

A simple vista, el fútbol americano es sinónimo de pasión, fuerza y espectáculo. Sin embargo, detrás de cada jugada explosiva y cada placaje espectacular, se esconde el riesgo acumulativo de daño cerebral. La CTE no se desencadena por un solo impacto, sino por la repetición constante de traumatismos craneales, incluso si no llegan a considerarse conmociones cerebrales.

El doctor Bennet Omalu fue quien descubrió esta enfermedad en 2002, tras estudiar el cerebro del exjugador Mike Webster, miembro del Salón de la Fama de la NFL. Su hallazgo fue el inicio de una controversia que cambiaría para siempre la forma en que se percibe la salud cerebral en los deportes de contacto.

Síntomas y consecuencias

La CTE avanza de manera progresiva y suele manifestarse años o incluso décadas después del retiro deportivo. Entre sus principales síntomas se encuentran:

Cambios severos en la personalidad

Problemas de memoria y concentración

Depresión y ansiedad

Conductas agresivas

Alucinaciones

Pensamientos suicidas

Demencia en etapas avanzadas

Varios exjugadores han perdido la vida a causa de esta enfermedad, muchos de ellos diagnosticados únicamente tras su fallecimiento, ya que la CTE solo puede confirmarse mediante un examen post mortem del tejido cerebral.

Uno de los casos más impactantes fue el del ex ala cerrada Aaron Hernandez, quien se suicidó en prisión a los 27 años. El estudio de su cerebro reveló que padecía una CTE en grado 3, uno de los más severos jamás registrados en una persona de su edad.

No obstante, muchos especialistas sostienen que aún queda mucho por hacer, especialmente en la atención post-retiro de los atletas y la concienciación desde las ligas juveniles.

¿Hay cura?

Por ahora, la respuesta es no. La CTE no tiene cura ni tratamiento definitivo, la prevención sigue siendo el principal recurso. Algunos investigadores trabajan en formas de detectarla en vida, a través de biomarcadores y resonancias avanzadas, pero aún están en etapa experimental.

La Encefalopatía Traumática Crónica representa un reto urgente para la NFL y para el mundo del deporte, más allá del espectáculo, se impone la necesidad de proteger la salud mental y física de quienes dedican su vida al juego.

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