Agencia AP-La decisión del presidente argentino, Javier Milei, de abstenerse en la votación de la ONU sobre la retirada de las tropas rusas de Ucrania ha generado un fuerte rechazo en sectores opositores. Críticos de su gobierno consideran que esta postura representa un distanciamiento de Ucrania y un alineamiento más estrecho con Estados Unidos. Figuras políticas de centro e izquierda calificaron la medida como «bochornosa» y denunciaron que Argentina sigue cada vez más la agenda de la administración estadounidense. La reacción se intensificó luego de que el senador Martín Lousteau tildara a Milei de actuar como un “seguidor infantil” de Donald Trump, quien ha sido abiertamente crítico del presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy.
Este cambio en la política exterior argentina ocurre en un contexto clave para el país, especialmente en sus negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. La abstención en la ONU coincidió con la visita de Milei a Washington, donde reafirmó su cercanía con Trump y anunció acuerdos comerciales con Estados Unidos. Esto contrasta con su postura anterior, cuando en la Cumbre Global por la Paz y durante su asunción como presidente expresó un firme respaldo a Ucrania. Pese a haber sido reconocido con la Orden de la Libertad por el gobierno ucraniano, su reciente giro diplomático ha generado cuestionamientos sobre el rumbo de su gestión en el escenario internacional.