Un tribunal de apelaciones en Washington D.C. suspendió provisionalmente el intento de un magistrado federal que buscaba declarar en desacato al gobierno del expresidente Donald Trump.
Esta medida fue tomada luego de que el juez James Boasberg iniciara un proceso legal contra la Administración por presuntamente violar una orden previa relacionada con el trato a migrantes, en específico, se cuestiona el envío de más de 200 personas, en su mayoría de nacionalidad venezolana, a una prisión de alta seguridad en El Salvador.
El juez Boasberg había determinado que el gobierno ignoró deliberadamente la orden judicial que le impedía deportar a los migrantes hacia territorio salvadoreño. En su extensa resolución de más de 40 páginas, señaló que el Ejecutivo actuó con “total desprecio” hacia las instrucciones emitidas por la corte, esta acción fue interpretada como una falta grave que ponía en entredicho la autoridad del sistema judicial frente a decisiones del poder Ejecutivo.
Por su parte, la corte de apelaciones justificó el bloqueo de los procedimientos con el objetivo de contar con más tiempo para examinar en profundidad los argumentos presentados por los abogados del gobierno.
El tribunal recalcó que, aunque aún no se ha tomado una decisión final, el respeto a las órdenes judiciales es un pilar fundamental de la Constitución, sobre todo cuando se trata de autoridades públicas comprometidas a hacerla cumplir.
Resumen realizado de EFE-WASHINGTON.