– El uso excesivo del celular entre jóvenes se ha vinculado a problemas emocionales como ansiedad, insomnio y baja autoestima. Ante esta preocupación creciente, especialistas en salud mental y tecnología han desarrollado herramientas para medir su impacto.
Entre las más utilizadas están las apps de monitoreo digital como Digital Wellbeing y Screen Time, que muestran el tiempo frente a la pantalla y las apps más usadas, también destacan los cuestionarios psicológicos como el Smartphone Addiction Scale, que ayudan a detectar señales de dependencia.
Otras herramientas incluyen diarios emocionales digitales como Daylio, donde los usuarios registran cómo se sienten tras usar el celular, y los wearables, que miden el ritmo cardíaco y el sueño, permitiendo observar cambios relacionados con el uso del dispositivo.
Expertos coinciden en que no se trata de demonizar el celular, sino de fomentar un uso consciente y equilibrado. La clave está en la educación emocional, tanto en casa como en las escuelas.