Washington D.C.-La fiscal general Pam Bondi anunció la noche del jueves la revocación de políticas vigentes en Washington D.C. que impedían a la policía local colaborar en la aplicación de leyes migratorias. La medida se interpreta como un nuevo paso para reforzar el control de la administración Trump sobre las fuerzas del orden en la capital del país.
En una orden ejecutiva de dos páginas, Bondi designó además a Terry Cole, actual director de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y encargado de supervisar la intervención federal en el Departamento de Policía Metropolitana, como comisionado policial de emergencia. Con esta decisión, Cole asume todas las funciones y poderes de la actual jefa de policía, Pamela A. Smith, incluyendo la autoridad sobre operaciones, personal y estrategia policial.
Contexto político
El cambio llega en un momento de creciente tensión entre la administración federal y las autoridades locales, que en los últimos años han defendido políticas de “ciudad santuario” y han limitado la participación de la policía en operativos migratorios. Para la Casa Blanca, estas restricciones han dificultado la aplicación de leyes federales de inmigración y han debilitado la cooperación interinstitucional.
La decisión de Bondi ha sido celebrada por sectores conservadores y defensores de una política migratoria más estricta, que consideran esencial la colaboración de todos los cuerpos policiales en la identificación y detención de inmigrantes indocumentados.
Reacciones locales
Líderes del Concejo de D.C. y grupos de derechos civiles han expresado su rechazo, argumentando que la medida erosiona la autonomía de la ciudad y rompe la confianza entre la comunidad inmigrante y la policía. “Esta intervención no solo politiza la seguridad pública, sino que pone en riesgo la cooperación ciudadana esencial para resolver crímenes”, declaró un portavoz de la alcaldesa Muriel Bowser.
Próximos pasos
No se descarta que el Concejo de D.C. y organizaciones de defensa legal presenten demandas para revertir la decisión, aunque, por el momento, el control de la policía metropolitana recae en manos de las autoridades federales bajo el mando de Terry Cole.