el Distrito Nacional los niveles superan constantemente los 75 decibeles. «El ruido nos irrita, nos da dolor de cabeza y nos desenfoca; es un llamado a la conciencia y al civismo», expresó Pacheco.
Por su parte, el regidor Wilkin Martínez recordó que los niños y adultos mayores son los más vulnerables ante este «atropello acústico» que afecta especialmente a sectores como la Zona Colonial, Ciudad Nueva y Santo Domingo Este.
Un llamado a las alcaldías Líderes comunitarios, como Alexis Rafael Peña, de la organización Don Bosco, exhortaron a los alcaldes Carolina Mejía (Distrito Nacional) y Dío Astacio (Santo Domingo Este) a integrarse formalmente a esta lucha. Denunciaron que miles de ciudadanos han perdido el derecho al descanso, al estudio y a la tranquilidad en sus hogares debido al descontrol en colmados, bares y el uso excesivo de bocinas.
La manifestación concluyó con un llamado a las autoridades para que no les «tiemble la mano» al aplicar la ley y proteger la salud pública de los dominicanos.