Si este 4 de julio tiene planes de pasarla bien, trate de que no pase de ser una celebración divertida para convertirse en una visita a una sala de emergencias o a prisión. Esas son la opciones que le podrían “explotar” en su cara, en caso de que usted organice su propia “fiesta” de artefactos pirotécnicos.
Además, tenga en cuenta que en el caso específico de la Gran Manzana usar o comercializar cualquier tipo de equipos de fuegos artificiales, está totalmente prohibido por leyes locales. Por lo cual, podría terminar multado o tras las rejas por conducta criminal imprudente.
Aún con las restricciones legales, las llamadas al 911 y al 311 por detonaciones ilegales de fuegos artificiales en la ciudad de Nueva York, suelen aumentar en un 500% durante y después las celebraciones del Día de la Independencia.
A medida que se acerca esta fecha, el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York (DOHMH), también realiza alertas sobre los graves riesgos de la pirotecnia ilegal.
El año pasado, casi 40 personas visitaron los servicios de urgencias, debido a lesiones por fuegos artificiales, mucho más que los promedios anuales entre 2017 y 2021.
La mayoría de estos casos de quemaduras, heridas y otras eventualidades, vinculadas con la manipulación “casera” de estos artefactos, se precisaron entre el dos y el ocho de julio.
“Cada 4 de julio hay neoyorquinos que acaban en el hospital con heridas graves tras encender sus propios fuegos artificiales. Nuestra ciudad tiene los espectáculos de fuegos artificiales para esta celebración más deslumbrantes del mundo, que son organizados por expertos técnicos. Manténgase usted y a sus seres queridos a salvo”, alertó el comisionado de Salud, Dr Ashwin Vasan.
Diario NY