La Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia (Pnat) elevó a cinco el número de personas bajo custodia tras el intento de atentado contra la sede del Bank of America en París. El ataque, ocurrido la madrugada del pasado sábado, ha encendido las alarmas internacionales debido a sus vínculos con la guerra en Oriente Medio y el uso de redes sociales para el reclutamiento de delincuentes comunes.
Detalles del operativo y capturas Este lunes se sumaron dos adultos a la lista de detenidos, quienes se unen a tres menores de edad arrestados durante el fin de semana. Según fuentes cercanas al caso, los implicados tienen perfiles de delincuencia común y no necesariamente antecedentes ideológicos previos.
Uno de los menores, de nacionalidad senegalesa, confesó un detalle inquietante: fue reclutado a través de la aplicación Snapchat para ejecutar la operación a cambio de apenas 600 euros (unos 680 dólares).
El modus operandi El ataque fue frustrado cuando una patrulla policial sorprendió a un joven colocando un artefacto explosivo casero frente a las oficinas de la entidad bancaria en la calle de la Boétie. El dispositivo consistía en un bidón de cinco litros de hidrocarburo con un sistema de ignición. Mientras uno instalaba el explosivo, un cómplice grababa la acción con su teléfono móvil, presuntamente para confirmar el cumplimiento del «encargo».
La conexión iraní El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, vinculó directamente el hecho con el contexto de las operaciones israelí-estadounidenses en Irán. Las autoridades sospechan que los atacantes actuaron como intermediarios de grupos cercanos a los Guardianes de la Revolución iraníes, siguiendo un patrón de ataques similares en otros países europeos.
La investigación permanece abierta bajo los cargos de «tentativa de destrucción mediante explosivos en relación con una empresa terrorista», mientras Francia mantiene el máximo nivel de vigilancia en sus sedes diplomáticas y financieras.