Santo Domingo – En un movimiento que refuerza la seguridad sanitaria del Caribe, el Gobierno de la República Dominicana y los Estados Unidos formalizaron este viernes un memorando de entendimiento (MOU) por cinco años. El acuerdo busca no solo combatir enfermedades existentes, sino crear un escudo resiliente contra futuras amenazas globales.
Inversión Compartida: Un modelo de corresponsabilidad
A diferencia de acuerdos de asistencia tradicional, este convenio destaca por un modelo de coinversión:
Aporte de EE. UU.: US$ 46.7 millones destinados a programas técnicos y operativos.
Aporte de RD: US$ 14.1 millones (el 30% del compromiso financiero), demostrando la capacidad del país para asumir gradualmente la sostenibilidad de sus servicios.
Los 3 pilares del acuerdo
El ministro de Salud, Víctor Atallah, y el ministro consejero en funciones de la Embajada de EE. UU., Prashant Hemady, definieron los ejes de acción inmediata:
Seguridad Sanitaria Global: Refuerzo de la vigilancia epidemiológica y preparación ante brotes de enfermedades infecciosas emergentes.
Control de Epidemias: Continuidad y fortalecimiento en la lucha contra el VIH/SIDA bajo estándares de última generación.
Resistencia Antimicrobiana: Prevención y control de infecciones para evitar que las bacterias se vuelvan resistentes a los tratamientos actuales.
«Pasamos de reaccionar ante crisis a anticiparnos a ellas», afirmó el ministro Atallah, destacando que el país está construyendo una resiliencia estructural que trasciende gobiernos.
Impacto a largo plazo
El acuerdo, que se extenderá hasta el 2031, posiciona a la República Dominicana como un socio confiable en la región. Para los Estados Unidos, fortalecer el sistema dominicano es una forma de «proteger a ambas naciones frente a amenazas existentes», según expresó Hemady.