EUROPA PRESS Madrid, España.
En las últimas dos décadas, la incidencia del cáncer de orofaringe relacionado con el Virus del Papiloma Humano (VPH) ha aumentado considerablemente, especialmente en países desarrollados. Según el doctor Jesús Miguélez, especialista en otorrinolaringología de Vithas Sevilla, el VPH-16 es responsable del 70 % de estos casos y del 18 % de los cánceres de cabeza y cuello. Este aumento se debe, en gran parte, a cambios en las prácticas sexuales en la población general durante los últimos 40 años. A pesar de las campañas de prevención, el cáncer orofaríngeo ha escalado al sexto lugar en incidencia en España, representando el 5 % de los diagnósticos oncológicos.
El VPH se transmite principalmente por contacto oral-genital o incluso por besos, lo que lo convierte en una infección de fácil propagación. La doctora Fátima Palomo, especialista en ginecología, advierte que muchas personas pueden portar el virus sin presentar síntomas, lo que facilita su transmisión sin saberlo. En el caso del cáncer de garganta asociado al VPH, los síntomas más comunes incluyen la aparición de masas en el cuello, tumores en las amígdalas, dificultad para tragar y dolor de oído sin causa aparente. Ante estos signos, los expertos recomiendan acudir al otorrinolaringólogo para una evaluación especializada.
Para combatir la propagación del VPH y reducir el riesgo de cáncer, los especialistas enfatizan la importancia de la vacunación, que ha demostrado ser una herramienta clave en la prevención de enfermedades graves asociadas al virus. Además, el uso de preservativos puede ayudar a disminuir la transmisión, aunque no la elimina por completo. En el caso de las mujeres, las pruebas de citología y detección del VPH son esenciales para identificar cambios tempranos en el cuello uterino. La combinación de prevención, detección temprana y educación sobre el VPH es fundamental para reducir el impacto de esta infección en la salud pública.