Washington evalúa aplicar impuestos de hasta 12.5 % a las importaciones locales bajo la Sección 301 de su Ley de Comercio, poniendo en riesgo el 48.6 % de las exportaciones dominicanas.
Santo Domingo. – La estabilidad del sector exportador dominicano enfrenta un nuevo y complejo desafío en el mercado internacional. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) incluyó a la República Dominicana, junto a otras 15 naciones de América Latina, en una lista de economías bajo investigación por supuestas deficiencias en la prevención del trabajo forzoso dentro de sus cadenas de suministro.
Este hallazgo forma parte de un proceso investigativo amparado en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 de EE. UU. la misma herramienta legal de alta presión que Washington utilizó en el pasado contra China. El informe concluye que unas 60 economías a nivel global no han implementado las medidas regulatorias necesarias para evitar que mercancías elaboradas bajo condiciones de explotación laboral ingresen al comercio internacional.
La amenaza de nuevos aranceles
Como consecuencia directa de este informe, el Gobierno de los Estados Unidos ha propuesto la implementación de aranceles adicionales de entre un 10 % y un 12.5 % a las importaciones procedentes de los mercados señalados.
Para América Latina, la advertencia es masiva, abarcando desde gigantes regionales como México, Brasil y Argentina, hasta socios comerciales estratégicos de Centroamérica y el Caribe, incluyendo a la República Dominicana. Aunque la medida se encuentra en fase de evaluación y no representa sanciones de aplicación automática, coloca de inmediato al país bajo un riguroso escrutinio comercial.
Lo que está en juego para la economía dominicana
El impacto potencial de este diferendo comercial es crítico debido a la profunda dependencia histórica que tiene la economía dominicana respecto al mercado estadounidense.
De acuerdo con las estadísticas oficiales del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), durante el pasado año 2025 las exportaciones de la República Dominicana hacia Estados Unidos alcanzaron la cifra de US$7,124 millones. Este monto representa un contundente 48.6 % del total de las exportaciones nacionales, lo que significa que casi la mitad de los productos que el país vende al exterior van dirigidos a ese único destino.
De materializarse los nuevos aranceles, los sectores productivos que experimentarían la mayor vulnerabilidad económica incluyen:
Zonas francas industriales: El principal motor de empleo formal del sector.
Dispositivos médicos y manufacturas eléctricas: Renglones clave de alta tecnología de exportación.
Industria textil y tabaco manufacturado: Sectores tradicionales de fuerte arraigo en la economía local.
Esta medida de la Casa Blanca evidencia el endurecimiento de su política comercial exterior, la cual vincula de manera cada vez más estricta los beneficios arancelarios con el cumplimiento de los derechos laborales, la seguridad económica y la trazabilidad de origen en las cadenas de producción global.