NEW YORK- La administración del alcalde Eric Adams ha puesto en marcha políticas sin precedentes para garantizar que las comunidades latinas, que representan una parte esencial de la clase trabajadora de Nueva York, tengan más apoyo, más contratos y más oportunidades para prosperar. En 2024, Adams firmó la primera ley de contratación comunitaria de la ciudad, una medida que establece metas obligatorias para que los contratistas en grandes proyectos municipales contraten a residentes de comunidades de bajos ingresos y tradicionalmente desatendidas, muchas de ellas de mayoría latina. Esta ley moviliza $1,200 millones en contratos de adquisiciones, asegurando que los beneficios económicos circulen en los vecindarios que más lo necesitan.
Ley de Contratación Comunitaria
En 2024, el alcalde Adams firmó la primera ley de contratación comunitaria de la ciudad. Esta medida establece metas obligatorias para que contratistas en grandes proyectos municipales contraten a residentes de comunidades de bajos ingresos y tradicionalmente desatendidas, muchas de ellas de mayoría latina.
La ley moviliza $1,200 millones en contratos de adquisiciones, asegurando que los beneficios económicos circulen en los vecindarios que más lo necesitan. Solo en el año fiscal 2024, la ciudad adjudicó $6,400 millones en contratos a empresas propiedad de minorías y mujeres (M/WBE), alcanzando la tasa de participación más alta en la historia de Nueva York. Hoy existen más de 11,000 empresas certificadas como M/WBE, miles de ellas de dueños latinos.
Latino American Small Business Task Force
Consciente de los obstáculos únicos que enfrentan los emprendedores latinos —como el acceso limitado a capital y las brechas de idioma—, el alcalde Adams creó la primera Latino American Small Business Task Force. Este grupo asesora directamente al gobierno en la reforma de permisos, la simplificación de trámites y la distribución de subvenciones.
Su aporte garantiza que las políticas reflejen las verdaderas necesidades de los comerciantes latinos.
Impacto en los barrios
Desde el bodeguero de la esquina hasta el restaurante familiar, estos avances significan más apoyo para los negocios que sostienen nuestras comunidades. El propio Adams ha visitado pequeños negocios en El Bronx, Queens, Brooklyn y Manhattan, escuchando de primera mano las inquietudes de sus propietarios y ajustando programas para que sean más efectivos.
Como él mismo ha señalado: “Jobs are up, crime is down … small businesses.” Una frase que resume su compromiso con quienes generan la mayoría de los empleos en los vecindarios trabajadores.
Lo que viene
El desafío ahora es ampliar el acceso a financiamiento, reducir los tiempos de permisos y fortalecer la mentoría para que más negocios latinos puedan vender directamente a la ciudad.
La meta es clara: que los pequeños negocios latinos no solo sobrevivan, sino que crezcan y sean protagonistas del futuro económico de Nueva York.