Un paseo turístico por el río Hudson se transformó en una experiencia de tensión y angustia este sábado por la tarde, cuando un barco con alrededor de 350 personas a bordo chocó contra el muelle en la zona oeste de Manhattan. El incidente ocurrió mientras la embarcación se preparaba para atracar, causando heridas a por lo menos 35 pasajeros, la mayoría de carácter leve.
Según testigos, a bordo se celebraba un cumpleaños en un ambiente alegre y familiar. “Era maravilloso, todo estaba bonito hasta que llegamos al parque… entonces oímos el golpe”, narró uno de los pasajeros afectados. La colisión provocó gritos, confusión y la activación inmediata de los protocolos de emergencia.
Equipos de rescate del Departamento de Bomberos, la Policía Marina y la Guardia Costera llegaron rápidamente al lugar, evacuando a los pasajeros y atendiendo a los heridos, quienes fueron trasladados a hospitales cercanos para su evaluación médica.
El Deputy Chief del Departamento de Bomberos aseguró que este tipo de accidentes son poco frecuentes y destacó que las vías fluviales de Nueva York se mantienen entre las más seguras del país. “El capitán, la Guardia Costera, la Policía Marina y nuestra división de bomberos trabajan día a día para asegurar que nuestros canales sean seguros”, declaró.
Las autoridades investigan si hubo una falla técnica en el sistema de navegación o un error humano al momento del atraque. Mientras tanto, la empresa operadora del barco ha ofrecido su colaboración total con la investigación y expresó su solidaridad con los afectados.
Este accidente reabre el debate sobre los estándares de seguridad en el creciente turismo fluvial de Nueva York, una actividad popular tanto para residentes como visitantes que buscan disfrutar de las vistas icónicas de la ciudad desde el agua.