Santo Domingo – En un discurso marcado por el optimismo y la disciplina fiscal, el presidente Luis Abinader aseguró este 27 de febrero que la estrategia Meta RD2036 ya no es solo una visión a futuro, sino una realidad que empieza a mover las agujas del crecimiento en la República Dominicana.
Un arranque de año acelerado
A pesar de que el 2025 cerró con un crecimiento del 2.1 % (alineado con el promedio regional), el mandatario reveló una cifra que cambia el panorama: enero de 2026 arrancó con un robusto 3.5 %. Esta aceleración sugiere que el país está en la vía rápida para alcanzar el 4.5 % proyectado para el cierre de este año.
Las claves del éxito económico
Durante su rendición de cuentas, el jefe de Estado desglosó los pilares que sostienen este dinamismo:
Exportaciones récord: El 2025 cerró rozando los US$ 16,000 millones, un salto impresionante del 42.3 % comparado con los niveles de 2019.
Deuda bajo control: Mientras otras economías sufren para estabilizarse, la deuda pública dominicana bajó del 69.1 % (en 2020) al 58.5 % del PIB al cierre del año pasado.
Disciplina fiscal: Un déficit controlado del 3.45 % y una recaudación tributaria más eficiente gracias a la lucha contra la evasión.
«Duplicar el tamaño de nuestra economía significa más empleos, mejores salarios y una clase media más fuerte», afirmó Abinader, subrayando que el objetivo final es alcanzar el estatus de nación desarrollada en una sola generación.
¿Qué esperar para el resto del 2026?
Con la consolidación de la República Dominicana como uno de los «motores» de América Latina, el gobierno apuesta a que la Meta RD2036 actúe como un imán para la inversión extranjera y el fortalecimiento de los servicios públicos, prometiendo que el dinamismo económico se traduzca, finalmente, en una mejor calidad de vida para todos.