WASHINGTON.– El consumo frecuente y prolongado de marihuana está provocando un alarmante incremento en las visitas a salas de urgencias en Estados Unidos. Según un reciente informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las atenciones médicas por síndrome de hiperemesis por cannabis aumentaron un 16 % entre octubre de 2025 y mayo de 2026.
Esta patología, que afecta principalmente a consumidores habituales, se manifiesta a través de episodios severos y recurrentes de náuseas, vómitos incontrolables y dolores abdominales intensos.
Jóvenes y adolescentes: los más vulnerables
El estudio de los CDC, que analizó datos de aproximadamente 7,500 departamentos de emergencia en todo el país, registró casi 200,000 atenciones relacionadas con esta condición entre enero de 2023 y mayo de 2026.
Uno de los hallazgos que genera mayor preocupación entre los investigadores es la alta incidencia en la población joven:
Mayor impacto: Los incrementos más pronunciados se observaron en el segmento de 15 a 24 años, especialmente en adolescentes, mujeres y minorías étnicas.
Potencia de los productos: Los expertos vinculan esta tendencia al auge de nuevos formatos con elevadas concentraciones de THC, tales como vaporizadores (vapes), bebidas infusionadas y gomitas comestibles.
«La premisa inicial era: ‘¿Cómo es posible que tengan un consumo crónico? ¿Desde cuándo consumían cannabis?'», señaló Alana Vivolo-Kantor, investigadora principal del informe de los CDC, al reflexionar sobre la rapidez con la que los jóvenes desarrollan el síndrome.
Mejor diagnóstico revela la magnitud del problema
Historicamente, el síndrome de hiperemesis por cannabis padecía de un alto subdiagnóstico, ya que los síntomas solían confundirse con afecciones gastrointestinales comunes o los pacientes omitían su historial de consumo.
Sin embargo, los CDC explicaron que el reciente repunte estadístico responde también a la implementación de un código médico de diagnóstico específico, el cual permite a los profesionales de la salud identificar y registrar con mayor precisión esta reacción adversa al cannabis.
La agencia federal enfatizó la urgencia de ampliar las investigaciones sobre los efectos a largo plazo de los productos concentrados de THC y reforzar las campañas de concienciación dirigidas a la juventud.