LA HABANA.– Cuba enfrenta este viernes uno de los picos más críticos de su prolongada crisis energética, con estimaciones oficiales que prevén dejar sin servicio eléctrico al 72 % del territorio nacional de forma simultánea durante el horario de mayor consumo en la tarde-noche.
De acuerdo con datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE), la capacidad de generación disponible para esta jornada penas alcanzará los 940 megavatios (MW), frente a una demanda proyectada de 3,250 MW. Esta brecha obligará a desconectar más de 2,340 MW de la red nacional para evitar un colapso total del sistema.
Cortes de hasta 40 horas en provincias
La falta de capacidad de generación ha reducido el suministro eléctrico en La Habana a un máximo de tres horas continuas al día, mientras que en las provincias del interior las interrupciones superan de forma constante las 40 horas consecutivas.
La fragilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se ha intensificado de forma severa en los primeros meses de 2026, período en el cual el país ya ha registrado siete apagones generales.
Infraestructura obsoleta y falta de combustible
El deterioro del sistema responde a años de infrafinanciación y falta de mantenimiento, a lo que se suma el impacto de las restricciones al suministro de crudo.
Termoeléctricas paralizadas: 9 de las 16 unidades de generación térmica del país permanecen fuera de servicio por averías o mantenimiento. Estas plantas dependen de crudo nacional y aportan cerca del 40 % de la electricidad.
Motores de diésel fuera de servicio: Las plantas de generación distribuida que dependen de fueloil y diésel importado encargadas de otro 40 % del mix están paralizadas casi en su totalidad debido a la escasez de divisas y las restricciones comerciales de EE. UU.
Energías alternativas: El 20 % restante del suministro se cubre con gas y proyectos de energía solar desarrollados con cooperación china.
El desafío financiero del sistema eléctrico
Especialistas independientes estiman que la rehabilitación integral de la red eléctrica cubana requeriría una inversión de entre 8,000 y 10,000 millones de dólares.
Actualmente, Cuba produce alrededor de 40,000 barriles diarios de petróleo, un volumen insuficiente para cubrir la demanda nacional estimada en algo más de 100,000 barriles al día, lo que mantiene al país en una alta dependencia del abastecimiento exterior.