El luto embarga al mundo del entretenimiento venezolano tras confirmarse una devastadora noticia. Luego de cinco días de intensa y angustiosa búsqueda, los cuerpos sin vida de la actriz y comediante Gabriela Fleritt, de su hija Andrea Laya y de su nieto Mariano Ferrera, fueron recuperados entre los escombros provocados por los recientes terremotos que azotaron a Venezuela.
Fleritt, ampliamente recordada por su carisma en el emblemático programa de humor «Bienvenidos», había sido reportada como desaparecida junto a sus familiares. La confirmación del deceso fue realizada por sus propios allegados a través de un emotivo comunicado público, tras lograr la identificación de los cuerpos en la zona del desastre.
Una búsqueda a pulmón en La Guaira
La tragedia familiar ocurrió en el sector Las Palmas, ubicado en el estado La Guaira, una de las demarcaciones que sufrió con mayor fuerza el impacto del sismo. Durante las jornadas posteriores al terremoto, el entorno de la actriz mantuvo la esperanza de un milagro, liderando las labores de rescate ante las dificultades de la emergencia generalizada.
Eduardo Fleritt, sobrino de la comediante, había utilizado las plataformas digitales para visibilizar la situación, señalando que las tareas de remoción de escombros en la vivienda se estaban realizando de forma prácticamente comunitaria entre parientes y vecinos debido a la limitada asistencia inicial.
Un sobreviviente en medio del dolor
En el texto difundido por la familia, se destacó que el único sobreviviente de la vivienda fue el pequeño Sebastián, también nieto de la actriz.
«Es el hermoso regalo de vida que nos dejaron Gabriela, Andrea y Mariano», manifestó la familia, asegurando que el menor se encuentra a salvo y bajo el amparo absoluto de su círculo cercano.
Los parientes de Fleritt aprovecharon el espacio para agradecer las cadenas de oración, los mensajes de soporte y la masiva difusión del caso en las redes sociales, haciendo extensivas sus condolencias a todas las familias venezolanas que hoy viven el duelo por esta catástrofe natural. La partida de la actriz deja un vacío profundo entre sus colegas de la televisión y el público internacional que por años disfrutó de su talento en la pantalla chica.