Caracas, Venezuela – El balance de víctimas por el devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado miércoles continúa en un alarmante ascenso. El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó en una alocución oficial que la cifra de fallecidos se ha elevado a 1,430 personas, mientras que los heridos ya suman 3,238 y se contabilizan al menos 3,142 familias damnificadas en todo el territorio afectado.
Hasta este sábado, las autoridades reportan haber brindado asistencia humanitaria a más de 73,000 familias, concentrando los mayores esfuerzos en el estado costero de La Guaira, catalogado como la zona cero del desastre. Para hacer frente a la contingencia, el Gobierno ha desplegado un contingente masivo de más de 30,000 efectivos que incluye a militares, policías, rescatistas, médicos, paramédicos y psicólogos, a los que se suman más de 1,600 especialistas de rescate internacional y delegaciones médicas aliadas, como un reciente equipo de profesionales de la salud proveniente de Curazao.
Restricciones de movilidad y organización del voluntariado Ante el colapso vial provocado por la emergencia, el legislador Jorge Rodríguez reiteró el llamado urgente a la población civil de abstenerse de viajar de forma particular hacia La Guaira. Esta restricción es vital para despejar las autopistas y agilizar el tránsito tanto de las ambulancias con heridos hacia los hospitales de Caracas como de la maquinaria pesada encargada de la remoción de escombros. En su lugar, se instó a canalizar las ayudas a través de los centros de acopio oficiales.
Para canalizar la masiva ola de solidaridad, el Gobierno habilitó el Poliedro de Caracas como el centro oficial para el registro y la organización de los miles de voluntarios que desean cooperar. Paralelamente, la administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, detalló que durante la madrugada se distribuyeron 2,600 toneladas de alimentos y agua potable en las barriadas afectadas, mientras equipos técnicos binacionales incluyendo expertos de los Estados Unidos evalúan minuciosamente las operaciones estructurales de salvamento arquitectónico para intentar localizar a más sobrevivientes.