El Alto Comisionado Volker Türk advierte que Europa «no puede externalizar sus obligaciones» y alerta sobre el grave peligro que corren los menores y grupos vulnerables.
Ginebra.– El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su rechazo ante la reciente aprobación por parte del Parlamento Europeo de un polémico reglamento de retornos. La nueva normativa de la Unión Europea (UE) busca agilizar las deportaciones de migrantes y solicitantes de asilo mediante la creación de centros de devolución ubicados en terceros países.
A través de un comunicado oficial, Türk fue tajante al señalar el peligro ético y legal de la medida:
«Los Estados de la UE no pueden simplemente externalizar a terceros países sus obligaciones en materia de derechos humanos», sentenció el jefe de derechos humanos de la ONU.
Alerta por menores y colectivos vulnerables
Para el organismo internacional, el traslado y confinamiento de personas en estos centros externos eleva drásticamente las posibilidades de detenciones arbitrarias y devoluciones forzosas. Türk enfatizó que la situación se torna «especialmente sensible» cuando involucra a niños y personas vulnerables, lo que incrementa el riesgo latente de abusos y violaciones a los derechos fundamentales.
El funcionario recordó a la comunidad europea que el derecho internacional prohíbe de manera estricta devolver a cualquier individuo a un territorio donde corra el riesgo de sufrir daños irreparables o tortura.
División en el Parlamento Europeo
La polémica reforma migratoria fue ratificada por la Eurocámara con 418 votos a favor, 218 en contra y 30 abstenciones, tras un acuerdo político cerrado a inicios de mes. La medida ha generado fricciones internas dentro del bloque; países como España mantuvieron una firme oposición al reglamento desde que se presentó el borrador inicial del proyecto.