SANTO DOMINGO.– A cuatro meses de haber asumido las riendas del Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mivhed), el ministro Víctor -Ito- Bisonó presentó las prioridades que marcarán el rumbo del sector construcción en la República Dominicana. Entre los anuncios más trascendentales destaca la entrada en vigor del nuevo Código de Construcción de la República Dominicana, pautado para el 10 de abril de 2027, luego de un período de transición de un año en el que coexistirá con las normativas actuales.
El funcionario explicó que la institución trabaja a marcha forzada para actualizar también el código sísmico nacional y diseñar un reglamento de mantenimiento para edificaciones públicas, buscando prevenir tragedias estructurales. Para ello, el Mivhed unirá fuerzas con la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica (Onesvie), delimitando funciones: Onesvie se enfocará en la inspección de lo ya edificado, mientras que el ministerio mantendrá el control absoluto de la aprobación y ejecución de las obras actuales y futuras.
El reto de ordenar un «Frankenstein institucional»
Bisonó, quien cuenta con cuatro décadas en la administración pública, confesó que el mayor desafío inicial fue unificar las competencias dispersas que antes pertenecían a Obras Públicas, el INVI, la OISOE y dependencias de Salud Pública. «Era como un Frankenstein institucional», describió el ministro al referirse al enorme rompecabezas administrativo que debieron reorganizar.
Actualmente, con un presupuesto consolidado de 26,000 millones de pesos (más un fondo extraordinario de 8,000 millones), el Mivhed busca dar respuesta rápida al eterno problema de la burocracia en la permisología. El ministro aclaró que las demoras en las licencias definitivas no siempre son culpa de su cartera, sino que suelen trabarse en ministerios como Medio Ambiente o Turismo cuando los desarrolladores no completan la documentación exigida.
Casas un 20% más baratas: El modelo «progresivo»
Como respuesta al déficit habitacional de las familias de bajos ingresos, el Mivhed evalúa replicar un exitoso modelo colombiano de viviendas económicas progresivas. Esta estrategia permite abaratar los costos de construcción hasta en un 20% sacrificando únicamente elementos estéticos y de acabado, sin comprometer la seguridad estructural.
«Si a una vivienda le quitas la cerámica por cemento pulido, si pones cortinas en lugar de puertas interiores y dejas solo el equipamiento básico del baño, la casa funciona igual y cuesta un 20% menos», detalló Bisonó.
El ministro añadió que, si a este ahorro se le suma el bono habitacional que otorga el Estado, el costo de la propiedad podría reducirse hasta en un 50%, permitiendo a los ciudadanos pagar cuotas mensuales de entre 7,000 y 9,000 pesos por su techo propio. Para viabilizar el proyecto, el Mivhed firmó un acuerdo con la Asociación de Bancos Múltiples (ABA) para crear mecanismos de evaluación crediticia alternativa para familias sin historial bancario.
Cambio climático y vulnerabilidad urbana
Durante el encuentro, las autoridades del Mivhed revelaron que en el país existen actualmente 1.2 millones de viviendas en condición de vulnerabilidad.
Al ser cuestionados sobre las inundaciones que han afectado a residencias de reciente construcción, Edgar Pellerano, director de Supervisión de Obras Privadas de la entidad, defendió los criterios de inspección de planos, argumentando que las lluvias registradas desde 2023 han superado cualquier frecuencia histórica manejada en los diseños de ingeniería tradicionales. No obstante, Pellerano reconoció que el crecimiento de la vulnerabilidad en zonas que antes no se inundaban obligará al Estado a realizar intervenciones mayores en el sistema de alcantarillado y la canalización de cañadas.