NEWARK, NUEVA JERSEY. — La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, denunció que las autoridades federales continúan impidiéndole el acceso al centro de detención de inmigrantes Delaney Hall, en Newark, una situación que ha intensificado el debate sobre las condiciones de los migrantes retenidos en esa instalación.
Sherrill afirmó que la negativa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a permitir su ingreso plantea serias interrogantes sobre lo que ocurre dentro del centro, que en las últimas semanas se ha convertido en el epicentro de manifestaciones y reclamos relacionados con las políticas migratorias federales.
La gobernadora explicó que sostuvo una reunión con familiares de varios inmigrantes detenidos en Delaney Hall, quienes compartieron testimonios preocupantes sobre presuntas condiciones inseguras, inhumanas e incluso inconstitucionales dentro de la instalación, que tiene capacidad para albergar cerca de 2,000 personas.
“Los detenidos han solicitado reunirse conmigo y quiero escucharlos directamente”, expresó Sherrill, quien aseguró que continuará insistiendo en su derecho a inspeccionar el lugar y verificar las denuncias reportadas por familiares y organizaciones defensoras de los derechos humanos.
La controversia se intensificó luego de que la gobernadora intentara ingresar al centro durante el fin de semana del Día de los Caídos (Memorial Day), siendo rechazada por las autoridades federales. Posteriormente, la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, presentó una demanda judicial alegando que inspectores estatales de salud también fueron impedidos de acceder a varias áreas del centro, incluida la unidad médica.
Mientras tanto, las manifestaciones frente a Delaney Hall continúan creciendo. Organizaciones comunitarias, líderes religiosos y defensores de los derechos de los inmigrantes han realizado protestas diarias exigiendo mayor transparencia y mejores condiciones para los detenidos.
La situación se agravó después de que varios inmigrantes iniciaran una huelga de hambre y una protesta laboral el pasado 22 de mayo para llamar la atención sobre las condiciones dentro del centro. Los participantes aseguran que buscan mejoras en la atención médica, la alimentación y el trato recibido durante su detención.
Delaney Hall es operado por la empresa privada GEO Group, una de las mayores compañías de administración de centros penitenciarios y de detención en Estados Unidos. La empresa ha defendido sus operaciones y sostiene que cumple con los estándares exigidos por las autoridades federales.
El enfrentamiento entre funcionarios estatales y agencias federales refleja la creciente tensión en torno a las políticas migratorias y el manejo de los centros de detención, un tema que continúa generando controversia tanto en Nueva Jersey como en todo el país.