WASHINGTON. — En medio de una tensa calma y acusaciones mutuas de violación de la tregua, los negociadores de Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo marco clave. El objetivo inmediato es prorrogar el frágil alto el fuego de 60 días e iniciar conversaciones formales sobre el programa nuclear de Teherán. Sin embargo, el pacto pende de un hilo: falta el visto bueno definitivo del presidente estadounidense, Donald Trump.
Según confirmaron fuentes oficiales a la agencia AFP, validando un reporte inicial del medio estadounidense Axios, el Memorando de Entendimiento fija compromisos críticos para ambas naciones tras el conflicto bélico que involucró a EE. UU. e Israel desde el pasado 28 de febrero.
Los puntos clave del acuerdo preliminar
El borrador del acuerdo de 60 días estipula concesiones de alto impacto estratégico y militar para estabilizar la región:
Libre tránsito en el Estrecho de Ormuz: Irán se compromete a garantizar la navegación marítima sin restricciones, peajes ni hostigamientos en esta crucial vía comercial.
Desminado urgente: Teherán dispondrá de un plazo máximo de 30 días para retirar todas las minas navales de la zona.
Fin al bloqueo naval: A cambio del cumplimiento iraní, Estados Unidos levantará el bloqueo sobre los puertos de Irán, una medida que se ejecutará de forma proporcional al volumen de tráfico comercial que se logre restablecer.
Freno a la vía nuclear: El memorando obliga a Irán a renunciar al desarrollo de armas nucleares. El primer escollo de las mesas de trabajo será definir qué pasará con las actuales reservas de uranio enriquecido que posee el país islámico.
Trump mantiene la presión militar
A pesar de los avances de los equipos negociadores, el panorama sigue siendo sumamente volátil. Donald Trump ha sido categórico al repetir que no aceptará ningún pacto que deje abierta la puerta a un Irán nuclear. Apenas el miércoles, el mandatario estadounidense advirtió que no se sentía «satisfecho» con las posturas de Teherán y amenazó abiertamente con «terminar el trabajo» por la vía militar si fuera necesario.
La urgencia de sellar este acuerdo marco se intensifica debido a la fragilidad sobre el terreno. El alto el fuego, vigente desde el 7 de abril, flaqueó peligrosamente a primeras horas de este jueves, luego de que Washington y Teherán se cruzaran acusaciones mutuas de haber lanzado nuevos ataques militares.