Seguidores de Evo Morales toman un aeropuerto en Cochabamba ante denuncias de una supuesta orden de captura contra el exmandatario.
LA PAZ. – En medio de la peor crisis económica que vive Bolivia en cuatro décadas, las fuerzas de seguridad del Estado ejecutaron un masivo operativo conjunto que derivó en violentos enfrentamientos con manifestantes. La acción, que movilizó a unos 3,500 efectivos de la Policía y el Ejército, buscaba desbloquear las principales carreteras de acceso a La Paz y garantizar el suministro crítico de alimentos, combustibles y medicinas.

La Defensoría del Pueblo informó que las intensas jornadas de choque civil militar dejaron un saldo preliminar de al menos 57 personas detenidas y cinco heridos. Pese a que el contingente estatal utilizó gases lacrimógenos para dispersar las barricadas de escombros, piedras y fogatas, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó que aún se mantienen activos al menos 22 puntos de bloqueo en las rutas estratégicas del país.
El vocero de la oficina presidencial, José Luis Gálvez, calificó el despliegue de 12 horas en las rutas de La Paz, El Alto y Oruro como «satisfactorio», argumentando que se logró dar paso temporal a cargamentos de insumos esenciales. No obstante, tan pronto como las tropas se retiraron, los manifestantes retomaron sus posiciones de fuerza.

Desabastecimiento y un puente aéreo internacional
Las protestas, lideradas por gremios de obreros, maestros, campesinos, indígenas y transportistas, exigen incrementos salariales que compensen la inflación interanual que alcanzó un 14 % en abril y protestan contra la severa escasez de divisas norteamericanas. Ante el cerco por tierra, que ha disparado los precios de la canasta básica en los mercados de la sede de gobierno, el presidente de centroderecha, Rodrigo Paz, se ha visto obligado a implementar un «puente aéreo» de emergencia.
Para paliar el desabastecimiento de carne y vegetales, el gobierno de Argentina se sumó a la contingencia prestando un avión militar Hércules para reforzar los traslados de asistencia. Aunque el Ejecutivo logró firmar acuerdos parciales con maestros urbanos y obreros de El Alto, la Central Obrera Boliviana (COB), el sindicato más poderoso del país, desautorizó los pactos y llamó a radicalizar las calles exigiendo la dimisión del mandatario.
La sombra de Evo Morales y la toma de un aeropuerto
El conflicto sumó un nuevo y peligroso componente político en el centro del país. Campesinos afines al expresidente socialista Evo Morales tomaron las instalaciones del aeropuerto de Chimoré, en la provincia cocalera del Chapare (Cochabamba), obstaculizando las pistas con troncos y escombros.
La acción responde al temor de las bases cocaleras ante una inminente captura de Morales, quien se encuentra refugiado en la zona y es investigado por la justicia por un presunto caso de trata de una menor. El propio exmandatario denunció a través de sus plataformas digitales la existencia de un supuesto plan militar orquestado por Washington y el gobierno boliviano para detenerlo o acabar con su vida.
Dirigentes del sector anunciaron que los bloqueos se expandirán hacia Cochabamba de forma indefinida, mientras una marcha masiva de seguidores «evistas» avanza a pie desde Oruro con el objetivo de ingresar a la ciudad de La Paz este lunes