La estrella del pop Britney Spears logró evitar una sentencia de cárcel luego de declararse culpable de conducción temeraria relacionada con alcohol, conocida legalmente como “wet reckless”, tras su arresto el pasado 4 de marzo en California.
El acuerdo fue presentado por su abogado, Michael A. Goldstein, y aceptado por la corte este lunes. Gracias a este pacto, Spears limitará su tiempo de reclusión al día que ya había cumplido previamente bajo custodia.
Como parte de la resolución judicial, la intérprete de “Toxic” deberá cumplir un año de libertad condicional y asistir a un programa educativo sobre conducción bajo los efectos del alcohol (DUI).
La decisión se produjo luego de que la artista, de 44 años, completara un programa de rehabilitación, aunque no se han revelado detalles sobre el lugar ni el tratamiento específico recibido. Fiscales del condado de Ventura habían confirmado previamente que a la cantante se le había ofrecido este tipo de acuerdo, común en casos donde se busca evitar consecuencias penales más severas.
En sus memorias publicadas en 2021, Britney Spears reconoció haber utilizado medicamentos recetados, aunque negó tener problemas con el alcohol.
El portal TMZ difundió recientemente imágenes de la ganadora del Grammy siendo trasladada en vehículo por el sur de California tras completar su proceso de rehabilitación.
El equipo de la artista calificó el arresto de marzo como “lamentable e inexcusable”, pero aseguró que esta experiencia marcará un punto de inflexión hacia cambios positivos en su estilo de vida.