NEW YORK. – La agenda de King Charles III y Queen Camilla en New York City combinó contacto comunitario, cultura y elegancia en una jornada memorable.
En Harlem, el Rey visitó Harlem Grown, una organización sin fines de lucro dedicada al desarrollo juvenil a través de la agricultura urbana. Allí compartió con niños en un ambiente relajado, incluso recibiendo un espontáneo cumplido: “Me gusta tu cabello”, le dijo uno de los pequeños, a lo que respondió con una sonrisa: “¿De verdad? Bien”.
El espacio incluye huertos elevados, invernadero, colmenas, gallineros y áreas educativas donde los jóvenes aprenden sobre sostenibilidad. Antes de partir, el monarca entregó un obsequio especial al fundador: miel proveniente de las abejas de Highgrove House, su residencia privada en Inglaterra.
Mientras tanto, la Reina desarrolló una agenda cultural en la New York Public Library Main Branch, donde promovió su iniciativa The Queen’s Reading Room. Allí visitó la famosa exhibición de Winnie the Pooh y compartió con escolares, a quienes saludó con entusiasmo antes de leer un fragmento de los libros junto al actor Jim Cummings, conocido por dar voz al personaje durante décadas.


Más temprano, acompañados por el exalcalde Michael Bloomberg, los monarcas participaron en un acto solemne en el National September 11 Memorial & Museum, donde depositaron un arreglo floral en honor a las víctimas de los atentados del September 11 attacks, entre ellas 67 ciudadanos británicos. El actual alcalde Zohran Mamdani también estuvo presente, aunque su intercambio con el Rey fue breve y sin reunión formal.
La jornada culminó con una gala en Christie’s, que reunió a destacadas figuras del mundo del entretenimiento y la moda, incluyendo a Lionel Richie, Anna Wintour, Iman, Martha Stewart, Donatella Versace, Karlie Kloss, Meghann Fahy y Leo Woodall.
Un día que mostró el equilibrio entre la cercanía humana, la cultura y el simbolismo diplomático que caracteriza esta visita real.