Naciones Unidas – La estrategia internacional para pacificar Haití entra en una fase decisiva. El representante especial de la ONU, Jack Christofides, anunció este jueves que la nueva Fuerza de Represión de Pandillas (FRG) comenzará su despliegue por etapas, con el objetivo de alcanzar los 5,500 efectivos entre militares y policías en los próximos meses.
Esta nueva unidad sustituirá de forma gradual a la Misión Multinacional de Apoyo a la Policía (MMAS), la cual ha sido blanco de críticas por su falta de recursos y equipamiento. El objetivo es evitar un «vacío de seguridad» mientras se transiciona hacia una fuerza con mayor capacidad operativa.
El primer contingente y los retos logísticos
Actualmente, el proceso se encuentra en sus primeros pasos:
Vanguardia africana: Solo 400 soldados de Chad han llegado a Puerto Príncipe, de un total de 1,500 comprometidos por esa nación.
Prioridades estratégicas: La ONU ha subrayado que esta nueva misión pondrá especial énfasis en el control de las fronteras y la vigilancia marítima, puntos clave para cortar el flujo de suministros de las bandas criminales.
Estabilidad política como meta final
Para los organismos internacionales, el despliegue militar no es el objetivo final, sino la herramienta necesaria para que el gobierno de transición, liderado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, pueda organizar elecciones.
«La FRG es un medio para que las instituciones haitianas recuperen el control», señaló Christofides. Por su parte, Carlos Ruiz Massieu, enviado de la ONU en Haití, recordó que el país no celebra comicios desde 2016 y que actualmente existen 1.5 millones de desplazados internos debido a la violencia, lo que hace urgente el restablecimiento del orden constitucional.