Yaundé, Camerún – El Papa León XIV aterriza este miércoles en suelo camerunés en lo que se considera la etapa más crítica de su gira africana. Con 70 años y una energía que contrasta con sus predecesores, el pontífice estadounidense busca intervenir con diplomacia espiritual en un conflicto que desangra al país desde hace casi una década.
Su llegada a la capital, Yaundé, está prevista para las 15:00 hora local. Allí le espera un encuentro de alto voltaje político con el presidente Paul Biya, quien a sus 93 años y tras más de cuatro décadas en el poder, atraviesa uno de sus momentos de mayor cuestionamiento internacional debido a la represión de las protestas tras su reciente y disputada reelección.
El desafío de Bamenda El punto álgido de la visita ocurrirá el jueves, cuando el Papa se traslade a Bamenda. Esta región, núcleo de la minoría anglófona, es el escenario de una guerra civil entre separatistas de la autoproclamada «República de Ambazonia» y el ejército central.
Desde 2016, la cifra de víctimas es estremecedora: más de 6,000 civiles muertos, además de incontables secuestros y extorsiones. Ante una multitud prevista de 20,000 fieles en el aeropuerto local, León XIV oficiará una misa que los líderes católicos locales, como el arzobispo Andrew Fuanya Nkea, esperan que sirva para «ablandar el corazón de los extremistas» y forzar un cese al fuego.
Más que discursos: Una agenda humana La hoja de ruta del pontífice no se limita a los palacios y las catedrales:
Asistencia social: Visitará un orfanato católico, reforzando el mensaje de la Iglesia como gestora de la red de caridad más grande del país.
Privacidad episcopal: Mantendrá una reunión a puerta cerrada con los obispos locales, quienes actúan como mediadores en la crisis.
Cierre en Duala: El viernes concluirá su estancia con una misa masiva en el principal estadio de la capital económica antes de seguir su viaje de 18,000 km hacia Angola y Guinea Ecuatorial.
Mientras las calles de Yaundé se visten de gala con pañuelos y pancartas, el mundo observa si el llamado a la «fraternidad» que León XIV inició en Argelia logrará detener las balas en las selvas de Camerún.