SANTO DOMINGO. – El azote de la reciente vaguada sobre el Gran Santo Domingo ha coincidido con el avance en el Congreso de un financiamiento crucial. La Cámara de Diputados tiene listo para su aprobación un contrato de préstamo por 200 millones de dólares, otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF), destinado específicamente a fortalecer la capacidad del país para enfrentar eventos climáticos extremos.
Aunque el proyecto figuraba en la agenda de este martes, la suspensión de labores por las lluvias impidió su conocimiento. Sin embargo, tras el informe favorable de la Comisión de Hacienda, se espera que sea sancionado en la próxima sesión.
¿En qué se invertirá el dinero?
A diferencia de otros financiamientos, este préstamo de «libre disponibilidad» busca transformar las condiciones estructurales del Estado para gestionar desastres. El programa se divide en tres ejes estratégicos:
Desarrollo Territorial Resiliente: Directamente vinculado a la prevención de inundaciones urbanas y derrumbes mediante un mejor ordenamiento del territorio.
Modernización Hidrometeorológica: Mejora en la captura y gestión de datos sobre lluvias y crecidas, permitiendo alertas tempranas más precisas.
Gestión de Riesgos: Reformas normativas para que las instituciones respondan con mayor eficiencia ante desastres naturales.
Un paliativo a largo plazo
Si bien los legisladores aclaran que estos fondos no son una «caja chica» para atender la emergencia inmediata de esta semana, el objetivo es evitar que se repitan tragedias similares en el futuro. El proyecto llega en un momento crítico, donde la saturación de los suelos y el colapso del drenaje han puesto en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura nacional frente al cambio climático.