Viajar hacia o desde los Estados Unidos se ha convertido en una prueba de paciencia extrema. Un nuevo cierre de fondos del gobierno federal (el tercero en seis meses) ha dejado a miles de agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) trabajando sin cobrar, provocando una ola de renuncias y ausentismo que ya colapsa las principales terminales aéreas.
Desde el pasado 14 de febrero, al menos 376 agentes han renunciado a sus puestos, incapaces de cubrir necesidades básicas como renta y alimentos. La situación es crítica en puntos neurálgicos para los viajeros dominicanos:
Houston: Se reportan esperas de más de dos horas y ausentismo del 50% del personal.
Atlanta: Los tiempos de espera oscilan drásticamente, alcanzando picos de 75 minutos.
Miami y Nueva York: La operatividad es impredecible debido a la falta de personal en los puntos de control.
¿Por qué está pasando esto?
El conflicto político en el Congreso de EE. UU., motivado por nuevas restricciones migratorias, ha paralizado el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Como resultado, los inspectores de seguridad —cuyo salario promedio ronda los $46,000 dólares anuales— llevan 35 días sin recibir sus cheques completos.
«Cada día es como si este peso se hiciera más oneroso. Muchos agentes se quedan sin querer estar aquí porque no tienen otra opción», confesó Cameron Cochems, dirigente sindical de la TSA.
Recomendaciones para los viajeros
Ante la falta de personal, los aeropuertos están cerrando puntos de control de manera intermitente. Se recomienda a los pasajeros:
Llegar con 4 horas de antelación para vuelos internacionales.
Monitorear las aplicaciones de las aerolíneas y los sitios web de los aeropuertos en tiempo real.
Viajar con equipaje ligero para agilizar el proceso de revisión, que cuenta con menos personal operativo.