NUEVA YORK. – La emblemática Penn Station, el centro de transporte más concurrido de Norteamérica y punto neurálgico para miles de trabajadores dominicanos, fue escenario de un acto de crueldad extrema. Damon Johnson, un hombre de 47 años calificado como «delincuente profesional» con un historial de 88 arrestos, fue captado por cámaras de seguridad prendiéndole fuego a un indigente que dormía cerca de la entrada del Amtrak.
El ataque ocurrió a las 8:00 p. m. en la intersección de la calle 33 con la Octava Avenida. Según las imágenes de vigilancia, Johnson se inclinó sobre la víctima de 37 años durante un minuto antes de alejarse fríamente. Segundos después, el hombre se levantó envuelto en llamas, corriendo desesperado hacia el interior de la estación mientras transeúntes intentaban sofocar el fuego.
Justicia bajo la lupa La víctima fue trasladada de emergencia a un hospital local con quemaduras múltiples. Por su parte, Johnson fue capturado al día siguiente y procesado este miércoles en el Tribunal Penal de Manhattan. Pese a la contundencia de los videos, el agresor se declaró inocente, aunque el juez ordenó su detención sin derecho a fianza dada la gravedad del hecho y su extenso prontuario criminal.
Un patrón de violencia en el Metro Este incidente revive el trauma de diciembre de 2024, cuando un hombre guatemalteco realizó un ataque similar contra una mujer en la estación de Coney Island. Para la comunidad dominicana que utiliza Penn Station (más de 600,000 pasajeros diarios), este suceso refuerza la sensación de inseguridad en un sistema donde criminales con decenas de arrestos previos continúan deambulando por las calles y andenes de la Gran Manzana.