El presidente Donald Trump autorizó el despliegue de 300 miembros de la Guardia Nacional de Illinois, pese a la oposición del gobernador demócrata J.B. Pritzker, en el marco de un enfrentamiento prolongado entre la Casa Blanca y gobernadores demócratas sobre crimen y políticas de inmigración.


El sábado, la secretaria de Seguridad Nacional, Kris Noem, informó que vehículos que transportaban agentes federales durante una patrulla rutinaria en Chicago fueron embestidos y bloqueados por aproximadamente 10 automóviles. Durante el incidente, los agentes dispararon a una mujer que portaba un arma semiautomática, según indicó Tricia McLaughlin. La mujer se trasladó por sus propios medios a un hospital y ningún agente federal resultó gravemente herido.
Mientras tanto, en Oregón, un juez federal emitió una orden temporal que impide a la administración enviar miembros de la Guardia Nacional a Portland, frenando temporalmente los planes de despliegue. La orden judicial subraya las limitaciones legales y la supervisión judicial sobre el uso de fuerzas federales en conflictos locales, y contrasta con la decisión tomada en Illinois, donde el despliegue continúa a pesar de la oposición estatal.
Estos eventos reflejan las complejidades legales y políticas del uso de la Guardia Nacional y agentes federales en ciudades con altos índices de violencia, y anticipan posibles debates y litigios adicionales en los próximos días entre la administración federal y los gobiernos estatales.