El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), la agencia encargada de emitir ciudadanías, visas y green cards, anunció que entrenará a cientos de agentes federales armados con facultad para arrestar inmigrantes y, en algunos casos, incluso a abogados que preparen sus solicitudes. La medida amplía el alcance de la ofensiva migratoria del presidente Trump más allá de las agencias policiales tradicionales.
Hasta ahora, USCIS había estado separado de las tareas de aplicación de la ley migratoria para garantizar que los inmigrantes confiaran al entregar información personal y presentarse a entrevistas oficiales. Este cambio marca una ruptura histórica, al otorgar a la agencia facultades de investigación, detención y procesamiento por presuntas violaciones de inmigración o delitos relacionados.
El nuevo director de USCIS, Joe Edlow, afirmó que la prioridad será investigar patrones de fraude en solicitudes, como grupos de inmigrantes que presentan formularios casi idénticos o aspirantes a la ciudadanía que intentan evadir el examen de inglés. También dijo que se enfocarán en la desnaturalización de nuevos ciudadanos que mintieron en sus aplicaciones.