Kerrville, (EFE).– La cifra de fallecidos a causa de las intensas inundaciones en la zona centro-sur de Texas ascendió este domingo a 68, de acuerdo con fuentes oficiales, mientras cientos de rescatistas y voluntarios mantienen las labores de localización.
Más de 400 rescatistas, pertenecientes a una veintena de agencias federales y estatales, continúan este domingo con operativos de búsqueda y salvamento.
Las autoridades locales han evitado ofrecer un número exacto de desaparecidos, debido a que numerosas personas provenientes de otras regiones estaban en la zona para celebrar el feriado del 4 de julio.
Hasta el momento, se ha evacuado de manera exitosa a más de 850 individuos, todos en buen estado de salud, mientras que otras ocho personas han resultado heridas. Más de 160 rescates se han realizado por vía aérea.
Dalton Rice, administrador municipal de Kerrville, indicó que estas son las peores crecidas en la región desde 1987, cuando 10 adolescentes perdieron la vida.
Por su parte, el gobernador Greg Abbott solicitó a la Administración de Donald Trump la declaración de desastre federal y proclamó este domingo como “Día Nacional de Oración”.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que en un lapso de solo 12 horas, el viernes se acumularon más de 30 centímetros de lluvia, lo que provocó que el río Guadalupe, a la altura de Hunt, alcanzara su segundo mayor nivel histórico, con una altura de 9.9 metros.