Por Katiusca María.
Santo Domingo, D.N. – El béisbol dominicano y la sociedad en general se visten de luto tras la trágica pérdida del ex lanzador de Grandes Ligas, Octavio Dotel, quien falleció en el colapso del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido la madrugada del martes 8 de abril.
La inesperada noticia ha generado una ola de pesar entre familiares, amigos, ex compañeros de equipo y seguidores, quienes se han congregado en el Jardín Memorial para rendir tributo a su legado y dar el último adiós a quien fuera una figura entrañable dentro y fuera del terreno de juego.
«Esto ha sido un golpe muy duro, Octavio era un ser humano lleno de luz, siempre contagiaba alegría», expresó conmovido el miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, David Ortíz, durante su visita al velatorio.
Ortíz reflexionó ante la prensa sobre lo que considera un llamado divino: «Dios nos está hablando con estas tragedias. Yo creo que como sociedad y como país, debemos hacer una introspección. Están sucediendo cosas que antes no eran tan comunes en nuestra nación», afirmó.
Una carrera de impacto
Dotel se destacó a lo largo de su carrera profesional al formar parte de 13 equipos de las Grandes Ligas, un récord entre jugadores latinoamericanos. Su desempeño, esfuerzo constante y carisma lo convirtieron en un referente del deporte dominicano, alcanzando el sueño de muchos jóvenes y dejando una marca indeleble en la historia del béisbol.
Durante las exequias celebradas en el Jardín Memorial de la avenida 27 de febrero, una multitud compuesta por colegas del deporte, artistas, dirigentes políticos y fanáticos se acercó para presentar sus respetos y acompañar a la familia en estos momentos de inmenso dolor.
Sepelio este jueves
El sepelio de Octavio Dotel tendrá lugar mañana jueves a las 3:00 de la tarde en el Jardín Memorial de la avenida Jacobo Majluta, donde será despedido por sus seres queridos y por una comunidad que todavía no asimila su partida.
El lamentable suceso ha generado un profundo duelo nacional, dejando claro que el legado de Dotel trasciende el béisbol, marcando a generaciones por su calidad humana, perseverancia y pasión por el juego.