La Cámara de Representantes aprobó este martes el plan del nuevo presidente, el republicano Mike Johnson, para mantener abierto el gobierno antes de un posible cierre el próximo viernes.
El Congreso afronta por segunda vez en pocas semanas el riesgo de provocar un cierre administrativo por falta de fondos, lo que se conoce como «shutdown», si republicanos y demócratas no alcanzan un acuerdo presupuestario antes del viernes por la noche.
La votación contó con el apoyo de 335 representantes y el rechazo de 95, con 93 republicanos que votaron en contra. El proyecto aprobado ahora pasa al Senado donde necesita ser aprobado y firmado por el presidente Joe Biden para evitar el cierre del gobierno, todo antes de la medianoche de este viernes.
La propuesta de Johnson es considerada una resolución continúa «limpia» (CR, por sus siglas en inglés), pues no contempla recortes de gastos ni cláusulas políticas controvertidas, una concesión significativa a las demandas de los demócratas
El enfoque de dos pasos extendería la financiación para parte del gobierno -incluidos los departamentos de Agricultura, Transporte y Asuntos de Veteranos- hasta el 19 de enero y financiaría el Departamento de Defensa y otras partes restantes del gobierno hasta el 2 de febrero.
Además de retrasar la lucha por los recortes de gastos hasta el próximo año, la propuesta de Johnson no incluye otros temas políticamente espinosos como la ayuda económica a Israel, Ucrania o Taiwán; ayuda humanitaria para palestinos, y disposiciones de seguridad fronteriza, entre otros.
Esos temas espinosos se suspenderán hasta después de Thanksgiving.
Sin embargo, extendería el proyecto de ley agrícola hasta el 30 de septiembre, un gran incentivo para los legisladores rurales y demócratas a quienes les gustan los programas federales de alimentación y nutrición para familias de bajos ingresos.
QUÉ ES UN CIERRE DEL GOBIERNO
Un cierre de gobierno ocurre cuando el Congreso no logra aprobar un plan de financiamiento que sea promulgado por el presidente. Se supone que los legisladores deben aprobar 12 proyectos de gastos para financiar agencias de todo el gobierno, pero el proceso lleva mucho tiempo. A menudo aprueban extensiones temporales —llamadas resoluciones continuas o CR— para permitir que el gobierno siga funcionando.
Cuando no se promulga un presupuesto, las agencias federales frenan todo trabajo no esencial y no envían cheques de pago mientras dura el cierre.
Aunque los empleados considerados esenciales para la seguridad pública, como los controladores de tráfico aéreo y los agentes del orden, todavía tienen que presentarse a trabajar, otros empleados federales permanecen de licencia. Según una ley de 2019, esos trabajadores reciben pagos atrasados una vez que se soluciona el tema presupuestario.’
En caso de «shutdown» cerca de dos millones dejarán de cobrar su sueldo -la mayoría recuperará el dinero de forma retroactiva- y aunque muchos de ellos dejarán de trabajar, otros muchos, como los militares o trabajadores de aeropuertos, están obligados a seguir cumpliendo.
La falta de fondos provocará todo tipo de dolores de cabeza para el gobierno, desde el cierre de museos y parques nacionales, hasta la suspensión de inspecciones sanitarias de alimentos o la interrupción de programas de investigación científica.